Acceso al contexto del cliente para el equipo de soporte
Cuando el tiempo del soporte se pierde pidiendo información que ya existe, el problema no es de actitud ni de procesos, sino de cómo fluye —o no— el conocimiento dentro del sistema.
Cuando el tiempo del soporte se pierde pidiendo información que ya existe, el problema no es de actitud ni de procesos, sino de cómo fluye —o no— el conocimiento dentro del sistema.
Cuando una funcionalidad “estratégica” no se usa, la tentación es mejorarla. El riesgo real es no preguntarse antes si el problema está en la solución… o en la suposición original.
Centralizar lógica parece una decisión técnica obvia, hasta que se convierte en la única forma de mantener coherencia en un sistema que ha crecido sin un criterio claro.
Proteger al usuario de errores graves suele introducir fricción. La cuestión es cuándo esa fricción reduce riesgo… y cuándo empieza a ocultar problemas más profundos.
Cuando una tarea se repite una y otra vez, la pregunta no es solo cómo ahorrar tiempo, sino qué nos está diciendo ese patrón sobre el uso real del producto.
Un abandono temprano no siempre indica un problema de usabilidad. A veces revela que el valor prometido no está tan claro como el equipo cree.